Estudio mapea diagnósticos clínicos relacionados con la neurodiversidad y neurodivergencia en la investigación en salud mental
Resumen sobre neurodiversidad y neurodivergencia en la investigación clínica
Los conceptos de neurodiversidad y neurodivergencia han ganado relevancia en la investigación en salud mental, la práctica clínica y las discusiones de políticas públicas. Sin embargo, estos términos carecen de definiciones clínicas o diagnósticas precisas, lo que puede influir en cómo los estudios clasifican e interpretan las características de los participantes.
Nueva revisión exploratoria analiza asociaciones diagnósticas
Una reciente revisión exploratoria publicada en JAMA Psychiatry tuvo como objetivo mapear cuantitativamente los diagnósticos clínicos asociados con la neurodiversidad y la neurodivergencia dentro de la literatura empírica en salud mental. La revisión se realizó siguiendo métodos rigurosos, incluyendo las directrices del Instituto Joanna Briggs (JBI) y la extensión PRISMA para revisiones exploratorias. Además, contó con la participación de expertos con experiencia vivida.
Los investigadores buscaron en varias bases de datos —PubMed/Medline, Web of Science, Embase y PsycINFO— hasta el 1 de agosto de 2025. Identificaron 134 estudios que abarcaron un total de 151,134 participantes descritos como neurodivergentes o neurodiversos.
Hallazgos clave sobre diagnósticos y métodos de identificación
La mayoría de los participantes fueron identificados mediante diagnósticos clínicos autoinformados (41.8%) o por autoidentificación como neurodivergentes o neurodiversos (37.3%). Los estudios revelaron un espectro diverso de condiciones clínicas vinculadas a estos términos. Los diagnósticos más frecuentemente reportados incluyeron:
- Trastorno del espectro autista (68.7% de los estudios)
- Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) (64.2%)
- Dislexia (32.8%)
- Dispraxia (15.7%)
- Trastornos de ansiedad (14.9%)
- Discalculia (12.7%)
Curiosamente, el 21.6% de los estudios no especificaron ningún diagnóstico clínico, reflejando el uso amplio y a veces ambiguo de estos términos.
Implicaciones para la investigación y la práctica clínica
Los autores de la revisión destacan que, aunque la neurodiversidad y la neurodivergencia son marcos valiosos para reconocer experiencias vividas, su imprecisión puede introducir una heterogeneidad significativa en la investigación centrada en categorías clínicas. Esta variabilidad puede complicar los esfuerzos por obtener conclusiones claras o desarrollar intervenciones específicas basadas en estos términos generales.
En consecuencia, los investigadores sugieren que la práctica clínica y la investigación que involucran condiciones claramente definidas deben priorizar un lenguaje diagnóstico preciso. Por otro lado, el término “neurodivergente” podría ser más apropiado en contextos que enfatizan la autoidentificación y la identidad más que la categorización clínica estricta.
Consideraciones para familias y cuidadores
Para las familias y cuidadores, es importante entender que la neurodiversidad y la neurodivergencia abarcan una amplia gama de condiciones y experiencias. Estos términos reflejan tanto identidades personales y sociales como diagnósticos clínicos. Al buscar apoyo o servicios, la información diagnóstica clara sigue siendo fundamental para acceder a la atención e intervenciones adecuadas.
Limitaciones y direcciones futuras
La revisión subraya la necesidad de más investigaciones para clarificar cómo se operacionalizan los términos relacionados con la neurodiversidad en estudios y entornos clínicos. Una mayor consistencia en definiciones y reportes diagnósticos puede ayudar a mejorar la calidad y aplicabilidad de los hallazgos de investigación.
Para obtener información más detallada, el estudio completo está disponible aquí.