Diferencias sensoriales tempranas en bebés pueden influir en rasgos autistas posteriores, revela estudio
Introducción
Nueva investigación sugiere que las diferencias en el procesamiento sensorial observadas desde los 12 meses de edad en bebés que posteriormente son diagnosticados con autismo pueden influir en el desarrollo de rasgos autistas posteriores. Este estudio, realizado con una cohorte de bebés chinos, proporciona evidencia prospectiva que apoya la idea de que los comportamientos sensoriales tempranos pueden desencadenar resultados sociales y comunicativos posteriores.
Hallazgos clave sobre perfiles sensoriales y autismo
El estudio siguió a 134 bebés desde los 12 hasta los 36 meses, evaluando su procesamiento sensorial mediante la herramienta Toddler Sensory Profile-2. Los investigadores compararon cuatro dominios sensoriales — sensibilidad, evitación, registro y búsqueda — entre bebés que luego fueron diagnosticados con autismo y aquellos con desarrollo típico.
Los bebés que posteriormente recibieron diagnóstico de autismo mostraron niveles significativamente más altos de sensibilidad sensorial y comportamientos de evitación sensorial a los 12 meses, además de puntuaciones elevadas en el registro sensorial. De manera notable, la sensibilidad sensorial presentó trayectorias de desarrollo distintas a lo largo del tiempo en comparación con sus pares con desarrollo típico.
Impacto en el desarrollo social y comunicativo
Utilizando Modelado de Ecuaciones Estructurales y análisis de rutas, el estudio encontró que el aumento de comportamientos de evitación sensorial a los 18 meses afectó indirectamente las habilidades sociales y comunicativas a los 36 meses. Este efecto estuvo mediado por las habilidades sociales medidas a los 24 meses, lo que indica que la evitación sensorial temprana puede obstaculizar el desarrollo social durante la niñez temprana.
Específicamente, una mayor evitación sensorial a los 18 meses predijo negativamente las habilidades sociales a los 24 meses, lo que a su vez influyó en los resultados de comunicación social a los 36 meses.
Rol positivo de la búsqueda sensorial
De manera interesante, el estudio también identificó que comportamientos elevados de búsqueda sensorial a los 18 meses se asociaron con una mejora en las habilidades adaptativas a los 36 meses. Esto sugiere que algunas diferencias sensoriales pueden apoyar ciertas fortalezas en el desarrollo dentro del espectro autista.
Contexto e implicaciones para las familias
Estos hallazgos están en línea con el modelo de efecto en cascada, que propone que las diferencias sensoriales tempranas pueden moldear trayectorias de desarrollo posteriores en el autismo. Reconocer los comportamientos de evitación sensorial desde temprano puede ayudar a identificar a niños que podrían beneficiarse de intervenciones específicas para apoyar la comunicación social.
Además, comprender que los comportamientos de búsqueda sensorial podrían contribuir positivamente al funcionamiento adaptativo resalta la diversidad de trayectorias de desarrollo en el autismo y la importancia de enfoques individualizados.
Limitaciones y consideraciones
Si bien el estudio ofrece valiosos conocimientos longitudinales, es importante señalar que las diferencias sensoriales son solo uno de muchos factores que influyen en el desarrollo del autismo. La muestra estuvo limitada a bebés chinos, lo que puede afectar la generalización de los resultados. Además, la naturaleza observacional del estudio implica que no se puede establecer causalidad de manera definitiva.
Las familias y cuidadores deben considerar estos hallazgos como parte de una comprensión más amplia del autismo y consultar a profesionales de la salud para obtener orientación personalizada.
Fuente
Para más información detallada, consulte el estudio original publicado en el Journal of Neurodevelopmental Disorders: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42723023/.