Apoyando a Niños Pequeños que Tienen Dificultad para Compartir y Esperar su Turno: 5 Pasos Positivos para Padres
Muchos niños pequeños, incluidos los niños autistas y aquellos con diferencias en el desarrollo o la comunicación, encuentran desafiante compartir y esperar su turno. La dificultad para compartir juguetes o esperar un turno es un comportamiento común que puede causar frustración y malestar durante el tiempo de juego o actividades grupales. Entender por qué sucede esto y cómo apoyar a tu hijo con estrategias positivas puede hacer que estos momentos sean más fáciles y agradables para todos.
¿Cómo se manifiesta la dificultad para compartir y esperar el turno?
Este comportamiento puede incluir arrebatar juguetes a otros, negarse a entregar un juguete, llorar o gritar cuando se le pide esperar, o retirarse del juego. Algunos niños pueden alterarse rápidamente si se sienten abrumados o inseguros sobre lo que se espera de ellos. Estos comportamientos suelen ser una forma en que los niños comunican necesidades o sentimientos que aún no pueden expresar con palabras.
¿Por qué un niño podría tener problemas para compartir o esperar su turno?
Antes de que ocurra el comportamiento, pueden estar presentes varios factores:
- Desafíos en la comunicación: El niño puede no tener las palabras o las herramientas de comunicación aumentativa y alternativa (CAA) para pedir un turno o expresar sentimientos.
- Necesidades sensoriales: Algunos niños tienen dificultad para tolerar la estimulación sensorial que implica esperar o la imprevisibilidad de compartir.
- Regulación emocional: Esperar o ceder un objeto preferido puede ser abrumador o dar miedo.
- Comprensión de la tarea: El niño puede no entender la expectativa social de compartir o tomar turnos.
- Factores ambientales: El entorno puede ser ruidoso, concurrido o sobreestimulante, dificultando la adaptación.
Reconocer estas razones ayuda a los adultos a responder con empatía en lugar de frustración, viendo el comportamiento como comunicación y no como desafío.
Estrategias de prevención: Preparando el camino para el éxito
Los adultos pueden hacer ajustes antes de los momentos difíciles para reducir la probabilidad de malestar:
- Establecer expectativas claras: Usa un lenguaje simple, apoyos visuales o historias sociales para explicar las reglas de compartir y tomar turnos.
- Usar temporizadores visuales o cuentas regresivas: Mostrar cuánto dura un turno ayuda a los niños a anticipar los cambios.
- Ofrecer opciones: Permite que el niño elija entre juguetes o actividades para aumentar su sentido de control.
- Crear ambientes tranquilos: Reduce el ruido y las distracciones durante el tiempo de juego.
- Preparar para las transiciones: Da avisos antes de que sea momento de compartir o cambiar de juguete.
Enseñando habilidades alternativas: Comunicando necesidades de forma positiva
Ayudar a los niños a aprender a expresarse y a entender el compartir puede reducir la frustración:
- Enseñar solicitudes simples: Palabras o signos de CAA como “mi turno”, “tu turno”, “ayuda” o “más tiempo” empoderan al niño para comunicarse.
- Modelar el comportamiento de compartir: Los adultos y hermanos pueden demostrar cómo tomar turnos y elogiar el compartir positivo.
- Usar historias sociales o juegos de roles: Practicar escenarios de compartir en momentos tranquilos.
- Reforzar el comportamiento positivo: Elogia o recompensa los intentos de compartir o esperar con paciencia.
Responder con calma durante momentos difíciles
Si el niño se altera o se niega a compartir, los adultos pueden:
- Mantener la calma y la paciencia: Tu presencia tranquila ayuda al niño a regular sus emociones.
- Reconocer los sentimientos: Di, “Veo que quieres quedarte con el juguete. Está bien sentirse molesto.”
- Ofrecer un descanso o espacio: Si está abrumado, permite que el niño se retire brevemente.
- Usar apoyos visuales o gestos: Señala un temporizador o muestra una tarjeta de “espera” para apoyar la comprensión.
- Evitar castigos o humillaciones: Estos pueden aumentar la ansiedad y la resistencia.
Después de que el niño se calme: Reforzar y practicar
Una vez que el niño se haya tranquilizado, es útil:
- Hablar sobre lo ocurrido: Usa lenguaje simple o apoyos visuales para conversar sobre compartir y sentimientos.
- Practicar compartir en situaciones sin presión: Juega juegos o actividades que impliquen turnarse con refuerzo positivo.
- Establecer rutinas: Expectativas consistentes de compartir ayudan a los niños a sentirse seguros.
Ajustes ambientales y diferencias individuales
Cada niño es único. Algunos pueden necesitar más tiempo, apoyos de comunicación diferentes o adaptaciones sensoriales como juguetes para manipular o espacios tranquilos. Observar qué funciona mejor para tu hijo y ajustar en consecuencia es fundamental.
Qué evitar
- No obligues a compartir ni uses amenazas.
- Evita un lenguaje que culpe o avergüence.
- No esperes un dominio inmediato; desarrollar habilidades lleva tiempo.
Cuándo buscar apoyo profesional
Si las dificultades para compartir llevan a agresiones frecuentes, autolesiones o malestar significativo, o si los desafíos de comunicación son graves, consultar a un terapeuta del habla, terapeuta ocupacional o especialista en conducta puede ofrecer estrategias y apoyo personalizados.
Conclusión clave
La dificultad para compartir y esperar el turno suele ser una forma en que los niños comunican necesidades o sentimientos. Al entender las razones detrás del comportamiento, prevenir los desencadenantes, enseñar habilidades de comunicación y compartir, y responder con calma, los padres pueden apoyar el desarrollo social de sus hijos de manera positiva y respetuosa.
Para más apoyo con comportamientos relacionados, puedes encontrar estrategias útiles en nuestros artículos sobre apoyar a niños pequeños que tienen dificultad para esperar ayuda y apoyar a niños pequeños que interrumpen.
Pregunta para padres: ¿Qué pequeños cambios has notado que ayudan a tu hijo a sentirse más cómodo compartiendo o esperando su turno?