Exposición prenatal a químicos comunes vinculada a patrones de síntomas de autismo en preescolares; la vitamina D podría influir en el riesgo
Estudio relaciona la exposición prenatal a químicos con trayectorias de síntomas de autismo
Un estudio reciente que incluyó a 2,400 pares madre-hijo del Cohorte de Nacimientos de Ma’anshan investigó cómo la exposición prenatal a ésteres de organofosfato (OPEs) y ésteres de ácido ftálico (PAEs) se relaciona con los síntomas del trastorno del espectro autista (TEA) en la primera infancia. La investigación también exploró si los niveles maternos de vitamina D durante el embarazo modifican estas asociaciones.
Hallazgos clave sobre la exposición química y síntomas de TEA
Los investigadores midieron los niveles maternos de OPEs, PAEs y vitamina D en cada trimestre del embarazo. Evaluaron los síntomas de TEA en los niños a las edades de 3, 5 y 6 años utilizando la Escala de Comportamiento para Autismo de Clancy. Mediante un modelo de trayectorias grupales, los puntajes de síntomas de TEA de los niños se clasificaron en tres trayectorias distintas: niveles bajos, moderados y altos de síntomas.
Varias exposiciones químicas se asociaron con un mayor riesgo de trayectorias de síntomas moderados o altos de TEA. Por ejemplo, los niveles promedio de MEOHP y ftalatos de alto peso molecular (ΣHMWP) durante el embarazo, así como ciertas exposiciones específicas de trimestres como DPHP y BCIPP en el tercer trimestre, se relacionaron con una mayor probabilidad de síntomas moderados de TEA. Otras exposiciones, incluyendo MMP promedio, BEHP en el segundo trimestre y ΣHMWP en el tercer trimestre, se vincularon con un mayor riesgo de puntajes altos en síntomas de TEA. Curiosamente, BCIPP en el primer trimestre mostró una correlación negativa con síntomas moderados de TEA.
Efectos específicos por sexo y papel de la vitamina D
El estudio también identificó efectos específicos por sexo para algunos químicos, como DPHP, DBP y di-OPEs, lo que indica que niños y niñas pueden verse afectados de manera diferente por estas exposiciones. De manera importante, el estado de vitamina D materna pareció influir en estas asociaciones. Las mujeres embarazadas con deficiencia de vitamina D mostraron vínculos más fuertes entre la exposición química y trayectorias elevadas de síntomas de TEA en sus hijos, sugiriendo que la vitamina D podría tener un papel protector.
Contexto e implicaciones para las familias
Los OPEs y PAEs son químicos ambientales comunes que se encuentran en diversos productos de consumo, incluidos retardantes de llama y plásticos. Comprender su posible impacto en el neurodesarrollo es fundamental, ya que el TEA afecta a muchos niños en todo el mundo.
Este estudio resalta la complejidad de las exposiciones ambientales prenatales y su interacción con factores de salud materna como la vitamina D. Aunque los hallazgos no establecen causalidad, sugieren que niveles adecuados de vitamina D durante el embarazo podrían mitigar algunos riesgos asociados con la exposición a químicos.
Limitaciones y consideraciones
Los investigadores advierten que las asociaciones observadas son heterogéneas y a veces inconsistentes. El diseño del estudio no puede probar causa y efecto, y otros factores no medidos podrían contribuir a los síntomas de TEA. Se requiere más investigación para confirmar estos hallazgos y aclarar los mecanismos.
Las familias preocupadas por las exposiciones ambientales y los niveles de vitamina D durante el embarazo deben consultar a proveedores de salud para recibir asesoría personalizada.
Para información más detallada, consulte el estudio original publicado en acceso anticipado en Environment International: fuente.